Los años y la experiencia nos han enseñado que ciertas frases y palabras pueden causar fricción con las personas que amamos y con las cuales nos relacionamos.
Pues bien, esto también aplica en nuestro trabajo. Ahí también hay que tener cuidado con lo que decimos a nuestro jefe y compañeros. Lo que decimos y hacemos puede tanto beneficiar como perjudicar nuestras relaciones laborales e incluso nuestra propia carrera.




